La petición de mi tío

La petición de mi tíoUn día mi familia y yo nos encontrábamos de visita en casa de una tía a la que queremos mucho, era una noche normal, todos sentados en el porche de la casa tomándonos una taza de café y platicando las novedades de la familia.

El esposo de mi tía había salido de viaje hace algunos días a la ciudad de Guadalajara México por lo que no estaba con nosotros.

Durante una plática amena con mi tía empecé a escuchar el teléfono de su casa, fui corriendo a buscarlo pero no alcancé a contestar. Al ver el identificador de llamadas me di cuenta que había más de ocho llamadas perdidas por lo que me preocupé un poco y le avisé a mi tía lo que estaba pasando.

Las llamadas eran de parte de sus cuñados para darle la triste noticia de que su esposo, o sea mi tío, había fallecido de un infarto fulminante. Mi tía cayó en depresión instantáneamente, no podía creer lo que había pasado, le dolía tanto no haberse despedido de el aquel día en que salió de viaje.

Lo paranormal sucedió una semana después de haber sepultado a mi tío pues una hermana de m tía que vive en Puebla a 25 horas de su casa le hizo una llamada para avisarle de algo que le estaba pasando.

Mi tía de Puebla le contó que esta mañana había asistido a una sesión espiritista y que en cuanto entró al salón el maestro le dijo que traía el espíritu de alguien a su lado y que pasara a sentarse para comunicarse con él y saber quién era. Vaya sorpresa que se llevó mi tía al saber que ese espíritu correspondía al de mi tío recién fallecido.

Al iniciar comunicación con el espíritu de mi tío solo quería enviarle un mensaje a su esposa el cual era decirle que le perdonará todo el daño que le había causado, que siempre la amó con todo su corazón y que ocupaba su perdón para poder pasar el largo camino que le esperaba.

Mi tía la viuda quedó impresionada porque jamás le había contado a nadie los problemas que tenía con su esposo y mi tía de Puebla jamás echaba una mentira.

Mi tía decidió prenderle velas blancas y perdonarlo de corazón para que su esposo pudiera seguir el camino hacía su descanzo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *