El cerrajero

El cerrajero

Este cuento de terror data de hace cientos de años, cuando un hombre llamado Yirko, que trabajaba forjando metales en un pequeño pueblo del norte de Europa, sufrió un accidente muy grave con un metal que estaba fundiendo y sus manos se quedaron sumergidas en el metal líquido hirviendo con el que estaba trabajando. Con el pasar del tiempo, la gente del pueblo lo empezó a llamar el monstruo de metal, su vida había cambiado para siempre y todo por culpa de un descuido tonto, pero ¿Cómo? Eso jamás le había sucedido.

Un día regresó a su lugar de trabajo y encontró a un compañero de él hablando sobre cómo le había causado el accidente a Yirko, que al escucharlo lo maldijo y juró que se vengaría. Le pidió al demonio que le devolviera sus brazos a la normalidad para así poder vengarse, pero él se negó, le dijo que le daría el poder de transformar el metal de sus manos en la forma que él quisiera, y así lo aceptó.

Yirko decidió usar su nuevo poder para convertir sus manos en llaves capaces de entrar a cualquier casa. Así, decidió buscar a su ex amigo, aquel que había sido artífice de la burla, del descaro, del el hecho de gozar el mal ajeno. Buscó a este hombre, si lo podemos llamar así, y usando sus rígidos brazos, fundidos en metal prácticamente, lo golpeó fuertemente en la cabeza y luego buscó en su

Desde entonces Yirko usa el metal de sus manos para transformarlo en llaves y entrar en las casas de las personas de todo el mundo en busca del compañero que le había causado esa desgracia. El cuento de miedo narra que él nunca pudo encontrarlo y que por eso su alma aún sigue penando por las calles de Europa en busca de aquellas personas famosas por ser falsas y traicioneras, en busca de aquellas personas que viven de la traición y la envidia.

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