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El misterio de la clínica Peninsular de Mérida

El misterio de la clínica Peninsular de Mérida

Clínicas, hay en todas partes del mundo y es sabido que no todos los pacientes que ingresan, salen con vida, pero en la clínica Peninsular de Mérida, los casos de muerte llegaron a un nivel tan alto que alarmó a muchas personas quienes no dudaron en alegar que éste, se trataba de un lugar maldito. Desde hace cinco años, este sitio permanece cerrado, puesto que ha tenido que detener su actividad luego de cientos de confirmaciones de que allí sucedían cosas paranormales.

Cuando la clínica se encontraba en plena actividad, la misma realizaba abortos clandestinos, el principal problema, más allá de la ilegalidad, era que estos procedimientos no eran bien realizados y en la mayoría de los casos, los resultados eran fatales tanto para la madre, como para el bebé. Las personas que viven en las cercanías de este lugar, han contado como han visto a varias muchachas incluso morir en la calle desangradas, las cuales escapaban del lugar por el sufrimiento que las hacían padecer durante el aborto ilegal.

Se desconoce cuántos son los casos de muerte exactos que hubo en este lugar, pero luego de un tiempo de que hayan comenzado las prácticas ilegales, los pacientes que residían en el lugar comenzaron a testificar que por la noche se oían gritos desgarradores de jóvenes mujeres o que tenían experiencias paranormales de varios tipos. La realidad, es que incluso al día de hoy, todas las personas que pasan por ese lugar argumentan haber sido testigos de siluetas que se aparecen en las puertas o ventanas de la clínica Peninsular de Mérida. También, hay de los que se atrevieron a entrar al lugar a pesar de estar abandonado hace más de cinco años y el resultado siempre es el mismo; se encuentran con extrañas sensaciones, apariciones, sonidos y un ambiente envuelto en misterio.

El cerrajero

El cerrajero

Este cuento de terror data de hace cientos de años, cuando un hombre llamado Yirko, que trabajaba forjando metales en un pequeño pueblo del norte de Europa, sufrió un accidente muy grave con un metal que estaba fundiendo y sus manos se quedaron sumergidas en el metal líquido hirviendo con el que estaba trabajando. Con el pasar del tiempo, la gente del pueblo lo empezó a llamar el monstruo de metal, su vida había cambiado para siempre y todo por culpa de un descuido tonto, pero ¿Cómo? Eso jamás le había sucedido.

Un día regresó a su lugar de trabajo y encontró a un compañero de él hablando sobre cómo le había causado el accidente a Yirko, que al escucharlo lo maldijo y juró que se vengaría. Le pidió al demonio que le devolviera sus brazos a la normalidad para así poder vengarse, pero él se negó, le dijo que le daría el poder de transformar el metal de sus manos en la forma que él quisiera, y así lo aceptó.

Yirko decidió usar su nuevo poder para convertir sus manos en llaves capaces de entrar a cualquier casa. Así, decidió buscar a su ex amigo, aquel que había sido artífice de la burla, del descaro, del el hecho de gozar el mal ajeno. Buscó a este hombre, si lo podemos llamar así, y usando sus rígidos brazos, fundidos en metal prácticamente, lo golpeó fuertemente en la cabeza y luego buscó en su

Desde entonces Yirko usa el metal de sus manos para transformarlo en llaves y entrar en las casas de las personas de todo el mundo en busca del compañero que le había causado esa desgracia. El cuento de miedo narra que él nunca pudo encontrarlo y que por eso su alma aún sigue penando por las calles de Europa en busca de aquellas personas famosas por ser falsas y traicioneras, en busca de aquellas personas que viven de la traición y la envidia.

La petición de mi tío

La petición de mi tíoUn día mi familia y yo nos encontrábamos de visita en casa de una tía a la que queremos mucho, era una noche normal, todos sentados en el porche de la casa tomándonos una taza de café y platicando las novedades de la familia.

El esposo de mi tía había salido de viaje hace algunos días a la ciudad de Guadalajara México por lo que no estaba con nosotros.

Durante una plática amena con mi tía empecé a escuchar el teléfono de su casa, fui corriendo a buscarlo pero no alcancé a contestar. Al ver el identificador de llamadas me di cuenta que había más de ocho llamadas perdidas por lo que me preocupé un poco y le avisé a mi tía lo que estaba pasando.

Las llamadas eran de parte de sus cuñados para darle la triste noticia de que su esposo, o sea mi tío, había fallecido de un infarto fulminante. Mi tía cayó en depresión instantáneamente, no podía creer lo que había pasado, le dolía tanto no haberse despedido de el aquel día en que salió de viaje.

Lo paranormal sucedió una semana después de haber sepultado a mi tío pues una hermana de m tía que vive en Puebla a 25 horas de su casa le hizo una llamada para avisarle de algo que le estaba pasando.

Mi tía de Puebla le contó que esta mañana había asistido a una sesión espiritista y que en cuanto entró al salón el maestro le dijo que traía el espíritu de alguien a su lado y que pasara a sentarse para comunicarse con él y saber quién era. Vaya sorpresa que se llevó mi tía al saber que ese espíritu correspondía al de mi tío recién fallecido.

Al iniciar comunicación con el espíritu de mi tío solo quería enviarle un mensaje a su esposa el cual era decirle que le perdonará todo el daño que le había causado, que siempre la amó con todo su corazón y que ocupaba su perdón para poder pasar el largo camino que le esperaba.

Mi tía la viuda quedó impresionada porque jamás le había contado a nadie los problemas que tenía con su esposo y mi tía de Puebla jamás echaba una mentira.

Mi tía decidió prenderle velas blancas y perdonarlo de corazón para que su esposo pudiera seguir el camino hacía su descanzo.

Una misa para mi hijo

historias de terror Una misa para mi hijo

Dice una leyenda de historias de terror mexicanas que un día extremadamente frío del mes de enero de 1890, se le apareció un fantasma a una señora de nombre Agripina.

La aparición era de un hombre bien vestido y educado, sólo que a través de su cuerpo se podía ver claramente el paso de los rayos del sol. Desconozco el motivo, pero la mujer no sintió temor alguno y al contrario hasta escuchó lo que aquel individuo tenía que decir:

– Buenos días señora. Le quiero pedir que por favor vaya a la iglesia y mandé decir una misa a nombre de Fulgencio, ese es el nombre de mi hijo, el cual murió el mismo día que yo pero en circunstancias distintas y deseo que su alma descanse tranquilamente en el cielo. Como pago de sus servicios, le ofrezco entregarle unos diamantes que están enterrados en el cedro más grande de la hacienda de San Malaquías. Aunque eso sí, debe de cumplir primero con la encomienda y después ir en busca del dinero. De lo contrario, le pesara.

El fantasma se desapareció y Agripina fue en busca de su marido para contarle lo que había pasado. Éste le mencionó que los muertos eran incapaces de hacerles daño a los vivos. Además le aconsejó que primero debían cerciorarse si era cierto o no que los diamantes se encontraban en aquel lugar.

Esa tarde el marido de Agripina la acompañó hasta San Malaquías y antes de entrar en la propiedad observaron que en efecto había un gran cedro que se distinguía entre los demás.

– Oye viejo y si mejor primero voy a la iglesia y le mando decir la misa a su hijo. No vaya ser que nos caiga una maldición o algo así.

– No tengas miedo y ayúdame a cavar.

Así estuvieron un rato hasta que toparon con algo sólido.

– ¿Lo ves? Encontramos algo. Dijo el consorte frotándose las manos.

Sin embargo, cuál sería su sorpresa al percatarse de que lo que habían encontrado era el cuerpo sin vida de su hija menor. Sus risas se convirtieron en llanto y en ese momento la brisa del viento se convirtió en una carcajada que hizo que sus huesos se convirtieran literalmente en hielo.

El misterio del vuelo 19

El misterio del vuelo 19El 5 de diciembre de 1945, desaparecieron en el Triángulo de las Bermudas cinco aviones pertenecientes a un escuadrón de bombarderos torpederos, conocidos como Vuelo 19. Es el misterio más escabroso del Triángulo de Las Bermudas. Al día siguiente de la desaparición del vuelo 19, se esfuma otro avión que fue en su búsqueda llamado Martin Mariner a los 27 minutos de haber partido, hasta hoy, uno de los mayores misterios de la aviación.

El vuelo 19 debía hacer un entrenamiento militar de rutina que duraba 2 horas entre Florida y las Bahamas. A los 90 minutos de vuelo, el instructor Charles Taylor cree que no está donde debería. “Sería extraño que un piloto tan experimentado se pierda en un vuelo a las Bahamas” dicen los expertos. Taylor informó que su brújula no funcionaba y que se perdieron. Hubo una discusión entre dos pilotos de mayor rango de los bombarderos, Taylor y Powers hacia donde debían dirigirse ya que les quedaba poco combustible. Nunca más se supo de ellos.

La torre de control de Fort Lauderdale les ordenó tomar rumbo oeste, ya que se presumía que al no ver tierra estaban volando hacia el este. El teniente Taylor, respondió que no sabían hacia donde era el oeste ya que ningún aparato del avión funcionaba. Hasta ahí contaban con tres horas de combustible. Es ahí cuando se dieron cuenta que tenían graves problemas. Finalmente el teniente Taylor informa que por fin ven tierra y supone que son los cayos de Florida, a pocos kilómetros de la base de Fort Lauderdale. Desde la torre de control le ordenaron que si estaba en los cayos, volara al norte hacia Miami.

Cuando el controlador se cortó la transmisión se dio cuenta que era imposible que estuviesen en los cayos ya que el viento sudeste los empujaría hacia el Atlántico. Pasadas tres horas del inicio de la expedición las condiciones meteorológicas se fueron deteriorando. Según los controladores aéreos el vuelo 19 se adentró sobre el Océano Atlántico hasta que perdieron el contacto con la torre de control y agotaron la gasolina. Nunca se encontraron ni los aviones ni los cuerpos.

La bruja Isabella

La bruja IsabellaIsabella era una mujer poco apreciada por los miembros de su comunidad. A menudo la gente la tildaba de loca o al menos de excéntrica, ya que sólo salía a la calle muy pocas veces durante el año (Generalmente cuando tenía que ir al hospital o durante la celebración de noche de brujas).

Para que se den una idea mejor de cómo se comportaba, les diré que el personal del supermercado local le dejaba la mercancía en el pórtico y ella les dejaba el dinero en el buzón.

Comenzando octubre, Isabella preparaba su disfraz de bruja para salir a espantar a la gente. No se trataba de simples ropajes maltrechos, sino que era una combinación de artilugios que infundían el terror automáticamente, aunados a un extraordinario maquillaje.

Le gustaba esconderse en las cocheras abiertas y esperar a que los chicos llegaran a pedir el tradicional “dulce o truco”. Después de que el dueño de la casa cerraba la puerta, Isabella aprovechaba ese momento para lanzar una bomba de humo y hacer una entrada triunfal.

– Niños, vengo por ustedes. Gritaba y reía al mismo tiempo, la desquiciada mujer.

Por su parte, algunos chiquillos salían corriendo en todas direcciones. Sin embargo, a quienes se les quedaban pegados los pies al suelo del temor, les decía lo siguiente.

– ¡Qué infantiles son! No puedo creer que los niños de esta época se sigan asustando con algo tan tonto como las brujas. Esos personajes sólo pertenecen a las páginas de un libro de leyendas de terror.

El mismo ritual se repetía año tras año hasta que un día, Isabella fue asustada por una mujer con el rostro desfigurado quien la enfrentó y le reclamó:

– Ya estoy cansada de que molestes a esos niños inocentes, cuando ni siquiera te han hecho nada. Además, aseguras con gran vehemencia que las brujas únicamente somos producto de la imaginación de otros. Pues yo estoy aquí para enseñarte lo contrario.

La extraña mujer agitó su mano izquierda, pronunció unas palabras en un idioma ininteligible e Isabella quedó convertida en una calabaza podrida.

Así que ya lo sabes, si se acerca Halloween ten mucho cuidado. No vaya ser que tú también corras con la misma suerte de Isabella.

El ave que controlaba las llamas

El ave que controlaba las llamas

Los pájaros son animales que vuelan libres por los aires, por lo que pueden escapar fácilmente de la mayoría de sus depredadores. Sin embargo, hace algunos ayeres, fue descubierto un pergamino que contenía mitos y leyendas cortas de cómo uno de estos animalitos voladores había conseguido dominar el fuego.

Una parvada de ruiseñores constantemente era azuzada por varios depredadores. Los pajarillos estaban preocupados, pues no sabían cómo defenderse ante tales ataques. No fue sino hasta que el más azuzado de esas aves amarillas tuvo una brillante idea:

– ¿Qué tal si vamos a la aldea del hombre y le preguntamos cómo es que puede controlar las llamas?

– Los humanos jamás te darán ese secreto, pues lo único que desean es controlar a las otras especies del planeta. A primera instancia tu razonamiento parece adecuado, pero no resultará, así que porque mejor no piensas en otra solución. Le comentó uno de los ruiseñores veteranos.

Pese a eso, nuestro amigo no cejó en su empeño y decidió ir a entrevistarse en persona con el jefe de la tribu de los humanos. La distancia hasta allá era enorme. Para que se den una idea de lo que digo, si el ruiseñor volara durante 23 horas al día, tendría que transcurrir una semana entera para que llegase a su destino.

Tomó algunas previsiones y se ató un poco de comida en su pata izquierda. Al catorceavo día, ya podía distinguir las luces de la aldea, cuestión que lo alegró demasiado.

No obstante, a unos metros de su llegada, el cansancio lo venció haciéndolo caer en un charco de agua. Tal estrépito hizo que un niño corriera hasta donde el ave se encontraba.

Al ver al humano, el ruiseñor pensó que sus días estaban contados, por tal razón agitó sus alas fuertemente para tratar de secarlas y así regresar a casa sano y salvo. Su plumaje quedó sin rastro de agua en un santiamén, aunque estaba muy caliente. Tanto que una de sus plumas impacto en una rama seca y esta se prendió al instante.

El niño quedó asombrado y dejó escapar al pajarillo. Mientras tanto, el ruiseñor regresó a su nido y les enseñó a sus compañeros como manipular el fuego.

Mitos sobre el origen del universo

Los Mitos sobre el origen del universo se caracterizan por intentar explicar la verdadera procedencia de la humanidad o como surgió la vida, son representaciones simbólicas de las culturas pero con sus propias bases de los posibles inicios.

Mitos sobre el origen del universo

El más común de los mitos del universo es la voluntad de los dioses, un sentido de creación de vida con el fin de ser adorado y respetado, lo que agradecerá proporcionándoles los medios necesarios para vivir en el ambiente. Otra de las versiones se trata del amor por un ser con pensamiento propio y la capacidad de amar lo que motivaría a la creación de vida. A este tipo de mitos se les conoce como Cosmogonía griega.

Otra Cosmogonía es la judeocristiana, donde se resalta el origen como el génesis y la creencia de un Dios capaz de crear los cielos y la tierra en una serie de eventos explicados en siete días. Científicamente se considera mito, aunque las religiones lo consideran falta de respeto creerlo de esta manera.

Los mitos sobre el origen del universo abundan en los medios, cada uno explica detalladamente como posiblemente se creó lo que hoy conocemos e incluso grandes teorías científicas como la generación espontánea o la teoría del big bang iniciaron como mitos que fueron estudiados y reconocidos como teorías, pero a diferencia de los mitos, están tienen ciertas pruebas físicas.

El verdadero cuento de terror

El verdadero cuento de terror

Según el historiador estadounidense del género de cuentos de terror, Jack Sullivan, la Edad de Oro del cuento de fantasmas, se dio a partir del período de decadencia de la novela gótica, en la década de 1830, y duró hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial. Edgar Allan Poe y Sheridan Le Fanu fueron los pioneros en esta etapa. La cual vio nacer a los primeros cuentistas verdaderos, como el alemán E.T.A. Hoffmann (1776-1822), cuyo talento extravagante, lo convirtió en un digno representante de la ciencia-ficción, con títulos como “El magnetizador”, “El hombre de arena” o “Los autómatas”. El francés Charles Nodier (1780-1844), llenó sus obras de brujas, vampiros y espectros, sacados de la tradición popular y de su propia imaginación. “El vampiro Arnold-Paul”, “El espectro de Olivier”, “Las aventuras de Thibaud de la Jacquière”, “El tesoro del diablo”, fueron algunas de ellas.

En España por su parte, Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) contribuyó con “El monte de las Ánimas”, “El miserere”, “Maese Pérez el organista”, que son cuentos de terror de asombroso valor.

Aunque su época de oro ya este lejana, el género no ha muerto, y que mejor que estas fechas para demostrarnos porque, cercano el Halloween, las grandes fiestas de noviembre con relación a los muertos, es el momento de empezar a hacer una buena selección de ellos para empezar a compartir entre los amigos y erizarnos la piel unos a otros con relatos que nos quiten el sueño y luego nos causen pesadillas.

Como lo dijo el maestro de la literatura H. P. Lovecraft:

“Los auténticos cuentos macabros cuentan con algo más que un misterioso asesino, unos huesos ensangrentados o unos espectros agitando sus cadenas según la vieja regla. Pues debe respirarse en ellos una determinada atmósfera de expectación e inexplicable temor ante lo ignoto y el más allá; han de estar presentes unas fuerzas desconocidas (…) la maligna y específica suspensión o la derrota de las leyes desde siempre vigentes de la Naturaleza, que representan nuestra única salvaguardia contra los asaltos del caos y los demonios del espacio insondable.”

En base a esto escojamos los mejores, que títulos hay muchos, pero verdaderos cuentos de miedo, pocos, porque no basta con provocarnos un susto momentáneo que se nos olvide al cambiar de actividad, la verdadera intención es que por un rato nos haga saltar hasta con el sonido de nuestra propia respiración.

Elementos de las leyendas y cuentos de terror

Elementos de las leyendas y cuentos de terrorCriaturas sobrenaturales que se alimentan de humanos, ya sean lobos, vampiros o zombis; casas y objetos malignos que se mueven con voluntad propia; fantasmas llenos de ira; monstruos o seres extraterrestres que experimentan con la raza humana. Son temas recurrentes en las historias de terror sin importar si su medio de expresión literario son cuentos de terror o leyendas de terror.

Debido a que no todos somos iguales, lo que a algunos asusta a otros puede parecer insípido, sobre todo si se habla del tiempo en que las historias fueron desarrolladas, pues lo que preocupaba a la sociedad en el pasado, en la época actual no tiene la misma importancia.

Entonces ¿Qué es lo que causa terror?

En las leyendas de terror de los siglos pasados se narraba sobre fantasmas, espectros y apariciones, algunos cuentos de terror en el siglo XX, trataban sobre asesinos seriales con traumas de la niñez, que en venganza mataban adolescentes de manera sangrienta. Hoy en día, se le tema a los zombis come cerebros o a los espíritus vengativos y malévolos que matan a todo el que se cruce en su camino.

Más allá de las evidentes diferencias históricas y de gusto, los cuentos de terror y las leyendas de terror además de su principal objetivo, que es: dar miedo. Tienen en común ciertos elementos que hacen etiquetar dichas narraciones bajo el género de terror y son las siguientes:

Transgredir lo cotidiano: Es necesario que en el relato incluya un lugar o un evento determinado capaz de romper la cotidianidad de los protagonistas, modificando violentamente su existencia.

Acercarse a lo desconocido: Tal evento debe causar incertidumbre, provocar una sorpresa que no sea agradable y, sobre todo, que no puede ser explicado mediante la razón.

Utilizar elementos sobrenaturales: No necesariamente un fantasma, si no que puede estar relacionado incluso con actitudes humanas difíciles de comprender por una mente sana.

Poner en evidencia la condición de mortales: Hacer conscientes al protagonistas de su incapacidad de sobrevivir. No se trata necesariamente de que ese ente quiera matar al protagonista, sino que sienta amenazada su vida, la de alguien cercano o la de toda la humanidad.

Finalmente, todo cuento o leyenda de terror, es un pequeño tratado sobre el Mal en alguno de sus infinitos rostros y formas.